Tan profundo como una hoja en blanco


Es el fin del mundo y yo me siento bien: The Signal

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en junio 13, 2008
La trama es sencilla, y tal vez ahí radique su horror.
Una señal, una distorsión, invade todos los medios de comunicación, celulares, televisores, radios.
Todos están expuestos a ella.
Todos pierden el control, se inundan de violencia, siendo plenamente concientes de las atrocidades que cometen.
Y en medio de esto un triangulo amoroso.
Mya acaba de engañar a su marido aburrido esposo, lewis, con alguien que llena de pasion sus monótonos días, Ben.
Entponces deciden escapar. Sin ser concientes de la locura que está por comenzar.
Se separan.
Y luego deben volver a encontrarse, en esa brecha que han creado ellos mismos y que ahora esta poblada por toda una ciudad llena de psicópatas. Y por un marido cornudo celópata y con ganas de ver escabechina.
una pelicula dirigida a seis manos.
Tres directores que cuentan tres secciones de esta trágica historia de amor.
La primera remite al George Romero primigenio. ese que se inspiró en The Birds y I Am Legend para contarnos una historia sobre el lugar que ocupamos en el mundo cuando todos a nuestro alrededor son monstruos y no tenemos certeza alguna de que la situación pueda mejorar en algún momento. ni tenemos idea si existe un lugar o una situacion mejor.
La segunda recoge lo mejor de la comedia slasher británica, casi imposible no sentirse atrapado por el encanto de Edgar Wright y su Shaun of the Dead al ver las confusiones que crean las alucinaciones y la paranoia provocadas por la señal en un departamento donde una pereja esperaba recibir a sus invitados par auna fiesta de año nuevo.
y la última sección, la que debiera ser heróica, épica, epifánica, retrata el dolor y la dificultad de encontrar un final feliz caundo el mundo se ha caído a pedazos y las reglas sociales se han ido al carajo.
Un presupuesto bajísimo, un inteligente montaje y un desarrollo adecuado del guión convierten a esta película en una autentica joya imperdible, impecable y memorable en todo su metraje.

Torrent, Elink y subtitulos cortesía de Gore Nation

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Policías al servicio de Su Majestad el público

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en abril 23, 2007

Poster Hot Fuzz


En esta página se puede revisar el box office gringo de este fin de semana.

Y Hot Fuzz le volo la raja a todos los estrenos gringos producidos en serie, con las mismas tallas, las mismas explosiones, las mismas persecusiones y los mismos gatos saltando del rincón para asustar al cada vez menos respetable.

Si se fijan en las proporciones, sólo estrenada en 800 y tantas salas y está quinta. Hagan la división con la recaudación, sumenle los costos de producción y de publicidad y seguro le vuela la raja a la pelicula amilanada del Toño Hopkins.

¿Y que tiene de especial Hot Fuzz ?

Que es una comedia inglesa de escaso presupuesto en comparación a las mediocres cintas norteamiericanas que utiliza como recurso muchos de los estereotipos del cine policial de “parters”, que hizo tan famoso la saga Lethal Weapon

Que es la historia de un policía tan la raja, tan incorruptible, tan seco pa meter plomo donde sea, que arresta a tanto flaite, que deja en ridículo a todos lo policías de su comisaría (o como se llame allá) en Londres.

Asi que, con una tremenda celebración, le dan la tremenda patá en la raja y lo mandan para el campo, a Stanford, un pueblito donde no pasa nada y donde tiene que ser el compañero de un policía gordo, flojo e inoperante (uy, como casi todos los funcionarios chilenos…)…

Y en el pueblo justo empieza a quedar la masacre, sale un James Bond del que nadie se acuerda (porque tenia menos onda que el ministro Lagos Weber en tokata Hardcore) haciendo de maloso.
Y estos dos se convierten de paso en unos chicos malos, unos duros de matar, unas armas letales… (la campaña publicitaria jugó con los cliches del género de polis cumpas y con sus posters).

Por supuesto que hay demasiada acción, escenas destornillantes, y Simon Pegg junto a Nick Frost llenando la pantalla con su química de pareja cómica inigualable en lo que va del siglo.

Nada de Wayans -peleles-negros-fomes que recurren solo al pene para hacer tallas, menos el latero del Will Ferrer y al que le toque de hacer de tontorrón junto a él.

Estos ingleses, dirigidos por el brillante y alucinante Edgar Wright , hacen humor físico, corrosivo, inteligente, ñoño y para todo espectador (excepto cuando llenan la pantalla de vísceras como en Shaun of the Dead , mi comedia romántica favorita).

Les dejo el trailer y ultrarecomendadas para que vean pronto Shaun of the Dead (que a veces dan por Cinecanal, y en los videoclubs se llama algo asi como El despertar de los Muertos) y la serie Spaced, pa que la busquen y bajen por el Emule.

PD: y voy a tratar de actualizar más seguido el blog, justo ahora estoy alucinando con un descubrimiento reciente, el cine gótico mexinano de los 60, remojadísimo en la cinematografía del padre del giallo Mario Bava ;P

Shaun of the Dead en CineCanal

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en agosto 12, 2006

Ahora no hay excusas para decir que no la vieron
En cinecanal el 28 de agosto estrenan la alucinante pelicula de Simon Pegg y Edgar Wright
No se la pierdan!!!
mas info en el link de abajo

Programación en Cinecanal

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Shaun of the Dead en CineCanal

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en agosto 12, 2006

Ahora no hay excusas para decir que no la vieron
En cinecanal el 28 de agosto estrenan la alucinante pelicula de Simon Pegg y Edgar Wright
No se la pierdan!!!
mas info en el link de abajo

Programación en Cinecanal

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Celuloide Alcaloide: Hostel

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en junio 4, 2006
“Paxton y Josh, dos mochileros norteamericanos, recorren Europa en compañía de Oli, un islandés que han conocido por el camino. Atraídos por el sexo, llegan a un remoto albergue eslovaco. Allí, en efecto, hallarán chicas fáciles, pero también algo terrorífico…”

Qué es más terrible que ser perseguido por un horrible monstruo, una deformidad física y moral que encarna la maldad más primigenia y seminal del hombre, que antropomorfiza nuestros temores estar indefensos a pesar del grado evolutivo que hemos alcanzado, de que ya no somos cazadores recolectores y tenemos una sociedad civilizada que nos permite sobrevivir y no tenemos que volver nunca más al salvajismo?

Antes de responder piensen en los íconos que nos han atemorizado.
Recuerden como han sido plasmados en el cine, como se han actualizado viejos mitos y como hemos inventado o adaptado a nuestros convulsionados tiempos nuevos terrores.
Toda una galería digna de un desfile de Halloween: Drácula, la momia, el monstruo de Frankenstein, el hombre lobo, la criatura del pantano. Todos ellos representan al período clásico holywoodense y de adaptación de viejos mitos populares, del folklore y de la literatura.
Los 70’ nos trajeron a los asesinos seriales como Jason, Michael Myers, los mutantes de las colinas, Leatherface. Y en los 80 aparecen tal vez los últimos grandes íconos reconocibles en cualquier parte: Freddy Kruegger y Pinhead de la saga Hellraiser.
Todos temores a los que podemos poner un nombre, identificar, averiguar como enfrentar y finalmente darles la pelea en la batalla final que acabará con el mal.

Ahora viene lo horrible
¿Y si no fueran monstruos los que nos acosan, sino que solo hubieran personas completamente “normales”, que de vez en cuando cometen actos horribles? Ni si quiera son sicóticos con tics o raras costumbres alimentarias, como Aníbal Lecter, son tipos de camisa y corbata, con cuentas de ahorro e hijos pequeños a quienes cuidar y alimentar, padres responsables, maridos cariñosos y excelentes trabajadores.

Pero se aburrieron de la rutina y un día, deciden torturar, mutilar y asesinar a otras personas perfectamente normales pero indefensas. Todo por un precio, claro está, un alto precio.
Entonces no existiría biblioteca arcana a la que acudir, ni a amuletos protectores, ni a armas destructoras, ni a guardianes supepoderosos. El peligro y la amenaza estaría en el rostro anónimo de la multitud, y no en una fea mueca, una deformación traumatizante, una voz carrasposa o profunda.
Solo un tipo común y corriente.
Entonces no hay a quien combatir, no hay a quien enfrentar y definitivamente no hay de quien huir

Eso es lo horroroso de “Hostal”.
No hay monstruos. No hay modo alguno de ganar, no hay cabida a un final feliz.
Ni siquiera hay una mente maestra que maneje todos los hilos.
Solo la mala suerte de cruzarte en su red de entretención de elite, y enfrentar las sensaciones de angustia, encierro y desamparo que más fuertemente me han impactado desde una pantalla de cine.


No sé si recomendarla.
Si aún esta en salas, vallan a verla solos, o tal vez en pareja, jamás en grupos grandes.
Y si la arriendan, que no sea el panorama para el fin de semana con los amiguetes.
Sufran en silencio, oblíguense a no hablar con nadie hasta el final de la película. Y después vivan el horror (que no terror) de vivir en un mundo donde perfectamente podrían pasar sucesos como los relatados en el film.

Después vuelven aquí y comentan su experiencia.
Y me vapulean si es necesario.

(Nótese que nunca hablo de la calidad técnica de la película, de si el guión esta bien estructurado, de la calidad de las actuaciones ni nada por el estilo, que tal vez tengan muchos reparos. Solo me detengo en la experiencia subjetiva, vivida baja condiciones como las ya recomendadas).

Celuloide Alcaloide: Hostel

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en junio 4, 2006
“Paxton y Josh, dos mochileros norteamericanos, recorren Europa en compañía de Oli, un islandés que han conocido por el camino. Atraídos por el sexo, llegan a un remoto albergue eslovaco. Allí, en efecto, hallarán chicas fáciles, pero también algo terrorífico…”

Qué es más terrible que ser perseguido por un horrible monstruo, una deformidad física y moral que encarna la maldad más primigenia y seminal del hombre, que antropomorfiza nuestros temores estar indefensos a pesar del grado evolutivo que hemos alcanzado, de que ya no somos cazadores recolectores y tenemos una sociedad civilizada que nos permite sobrevivir y no tenemos que volver nunca más al salvajismo?

Antes de responder piensen en los íconos que nos han atemorizado.
Recuerden como han sido plasmados en el cine, como se han actualizado viejos mitos y como hemos inventado o adaptado a nuestros convulsionados tiempos nuevos terrores.
Toda una galería digna de un desfile de Halloween: Drácula, la momia, el monstruo de Frankenstein, el hombre lobo, la criatura del pantano. Todos ellos representan al período clásico holywoodense y de adaptación de viejos mitos populares, del folklore y de la literatura.
Los 70’ nos trajeron a los asesinos seriales como Jason, Michael Myers, los mutantes de las colinas, Leatherface. Y en los 80 aparecen tal vez los últimos grandes íconos reconocibles en cualquier parte: Freddy Kruegger y Pinhead de la saga Hellraiser.
Todos temores a los que podemos poner un nombre, identificar, averiguar como enfrentar y finalmente darles la pelea en la batalla final que acabará con el mal.

Ahora viene lo horrible
¿Y si no fueran monstruos los que nos acosan, sino que solo hubieran personas completamente “normales”, que de vez en cuando cometen actos horribles? Ni si quiera son sicóticos con tics o raras costumbres alimentarias, como Aníbal Lecter, son tipos de camisa y corbata, con cuentas de ahorro e hijos pequeños a quienes cuidar y alimentar, padres responsables, maridos cariñosos y excelentes trabajadores.

Pero se aburrieron de la rutina y un día, deciden torturar, mutilar y asesinar a otras personas perfectamente normales pero indefensas. Todo por un precio, claro está, un alto precio.
Entonces no existiría biblioteca arcana a la que acudir, ni a amuletos protectores, ni a armas destructoras, ni a guardianes supepoderosos. El peligro y la amenaza estaría en el rostro anónimo de la multitud, y no en una fea mueca, una deformación traumatizante, una voz carrasposa o profunda.
Solo un tipo común y corriente.
Entonces no hay a quien combatir, no hay a quien enfrentar y definitivamente no hay de quien huir

Eso es lo horroroso de “Hostal”.
No hay monstruos. No hay modo alguno de ganar, no hay cabida a un final feliz.
Ni siquiera hay una mente maestra que maneje todos los hilos.
Solo la mala suerte de cruzarte en su red de entretención de elite, y enfrentar las sensaciones de angustia, encierro y desamparo que más fuertemente me han impactado desde una pantalla de cine.


No sé si recomendarla.
Si aún esta en salas, vallan a verla solos, o tal vez en pareja, jamás en grupos grandes.
Y si la arriendan, que no sea el panorama para el fin de semana con los amiguetes.
Sufran en silencio, oblíguense a no hablar con nadie hasta el final de la película. Y después vivan el horror (que no terror) de vivir en un mundo donde perfectamente podrían pasar sucesos como los relatados en el film.

Después vuelven aquí y comentan su experiencia.
Y me vapulean si es necesario.

(Nótese que nunca hablo de la calidad técnica de la película, de si el guión esta bien estructurado, de la calidad de las actuaciones ni nada por el estilo, que tal vez tengan muchos reparos. Solo me detengo en la experiencia subjetiva, vivida baja condiciones como las ya recomendadas).

Celuloide Alcaloide: A History of Violence

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en marzo 31, 2006


“Tom Stall tenia La vida perfecta
hasta que se convirtió en un héroe”

La mejor razón para ver “A History of Violence” es permitirse un lujo casi imposible en el cine actual: contemplar como uno a uno los tópicos y cliches de situaciones y personajes que hemos visto en miles de cintas son sustituidos por resoluciones creíbles y redondas.
Cada escena donde dices “ya se lo que va a pasar, van a hacer esa estupidez de siempre”, debes morderte la lengua y sorprenderte no por la resolucion, sino por lo atrevido del curso de acción tomado por los personajes, que no es nada de inesperado, solo es lo lógico, lo natural…
Para explicaro un poco más.

Recuerden cualquier pelicula con malo maloso y héroe de turno, donde no se terminan nunca las balas del cargador, donde se confia del supuesto cadáver abatido en el tiroteo y el malo por supuesto vuelve en los ultimos minutos, o donde el villano captura al jovencito y le revela todas sus motivaciones y acciones, dándole tiempo al héroe para escapar y detener su plan maestro, o la dama en peligro, sensual pero histerica y catatónica frente a las emergencias o revelaciones shockeantes.


No hay nada de eso en “A History of Violence”

La historia va sobre el buenazo de Tom Stall, un padre de familia de unos 40 años que atiende un café en un tranquilo pueblo alejado de las grandes urbes.
Una noche llegan un par de violentos asaltantes, buscados en varios estados, hasta su local y amenazan la vida de su personal y su clientela.
En un acto de valentía y heroismo Tom los enfrenta y derrota, convirtiédose en seguida en una celebridad local, con peridistas acosándolo y gente repletando su café.
Eso hasta que aparece un misterioso y trajeado sujeto, que insite en llamarlo Joey Cusack, que proviene de Filadelfia y que es el responsable de la fea cicatriz que porta en la cara, sembrando por un lado el temor en una familia que se siente acosada y la duda entre quienes creen conocerlo.

Hasta ahi el argumento.
No revelaré nada más.
No porque tenga giros argumentales de esos que te dejan con la boca abierta tipo Memento o Sixth Sense, pero es absolutamente innecesario contar más
Solo hay que dejarse llevar por la maravillosa historia dirigida con pulso, sobriedad y oficio por el canadiense David Cronenberg, que en una primera lectura deja de lado sus obsesiones a la nueva carne y sus excesos visuales, y solo nos deja una historia de explosiva violencia, que a ratos me recordó al Kitano de mediados de los noventa.

Pelicula recomendadísima, ausente de todos los premios mainstreams de cominzos de año, pero eso solo logra hablar mejor de ella, quien necesita oscars y globos de oro cuando se puede hacer tan buen cine y no esos bodrios como… ok, en otra ocasion hablaré de eso…

PD: Basado en un comics de mi amado imprint Vertigo dependiente de la DC Comics, escrito por John Wagner y dibujado por Vince Locke

Celuloide Alcaloide: A History of Violence

Posted in Celuloide Alcaloide por kekoelfreak en marzo 31, 2006


“Tom Stall tenia La vida perfecta
hasta que se convirtió en un héroe”

La mejor razón para ver “A History of Violence” es permitirse un lujo casi imposible en el cine actual: contemplar como uno a uno los tópicos y cliches de situaciones y personajes que hemos visto en miles de cintas son sustituidos por resoluciones creíbles y redondas.
Cada escena donde dices “ya se lo que va a pasar, van a hacer esa estupidez de siempre”, debes morderte la lengua y sorprenderte no por la resolucion, sino por lo atrevido del curso de acción tomado por los personajes, que no es nada de inesperado, solo es lo lógico, lo natural…
Para explicaro un poco más.

Recuerden cualquier pelicula con malo maloso y héroe de turno, donde no se terminan nunca las balas del cargador, donde se confia del supuesto cadáver abatido en el tiroteo y el malo por supuesto vuelve en los ultimos minutos, o donde el villano captura al jovencito y le revela todas sus motivaciones y acciones, dándole tiempo al héroe para escapar y detener su plan maestro, o la dama en peligro, sensual pero histerica y catatónica frente a las emergencias o revelaciones shockeantes.


No hay nada de eso en “A History of Violence”

La historia va sobre el buenazo de Tom Stall, un padre de familia de unos 40 años que atiende un café en un tranquilo pueblo alejado de las grandes urbes.
Una noche llegan un par de violentos asaltantes, buscados en varios estados, hasta su local y amenazan la vida de su personal y su clientela.
En un acto de valentía y heroismo Tom los enfrenta y derrota, convirtiédose en seguida en una celebridad local, con peridistas acosándolo y gente repletando su café.
Eso hasta que aparece un misterioso y trajeado sujeto, que insite en llamarlo Joey Cusack, que proviene de Filadelfia y que es el responsable de la fea cicatriz que porta en la cara, sembrando por un lado el temor en una familia que se siente acosada y la duda entre quienes creen conocerlo.

Hasta ahi el argumento.
No revelaré nada más.
No porque tenga giros argumentales de esos que te dejan con la boca abierta tipo Memento o Sixth Sense, pero es absolutamente innecesario contar más
Solo hay que dejarse llevar por la maravillosa historia dirigida con pulso, sobriedad y oficio por el canadiense David Cronenberg, que en una primera lectura deja de lado sus obsesiones a la nueva carne y sus excesos visuales, y solo nos deja una historia de explosiva violencia, que a ratos me recordó al Kitano de mediados de los noventa.

Pelicula recomendadísima, ausente de todos los premios mainstreams de cominzos de año, pero eso solo logra hablar mejor de ella, quien necesita oscars y globos de oro cuando se puede hacer tan buen cine y no esos bodrios como… ok, en otra ocasion hablaré de eso…

PD: Basado en un comics de mi amado imprint Vertigo dependiente de la DC Comics, escrito por John Wagner y dibujado por Vince Locke